El altozano donde se ubicaba el antiguo pueblo conforma un balcón natural al embalse que hace de la tranquilidad y de la armonía del paisaje un potencial cada vez más buscado por los turistas rurales. Su singular ubicación y su imponente naturaleza permite la realización de numerosas actividades en una de las zonas naturales con mayor biodiversidad de la Comunidad Valenciana.

Además, su cercanía a otros pueblos de La Serranía permite acercarse a la historia y monumentos de municipios como Chelva, Tuéjar o Alpuente, o a la tradición gastronómica de Losa del Obispo, Calles o Chulilla.